martes, 12 de marzo de 2013

Performance 12´/13´


El comentario de esta semana trata de nuestra experiencia en la performance. Llevo desde que entre en 1º de la Eso y siempre me ha parecido divertido porque no es como hacer una examen de una asignatura, es una representación aunque también he pensado que cuando llegase a bachillerato no quería hacerlo porque solo el pensar que nuestra clase fuera la única en ir disfrazada en todo el instituto, que todos te miren e ir así vestidos todo el día a mi por lo menos me parecía vergonzoso.
Eso fue exactamente lo mismo que pensé cuando Miguel nos comentó que en febrero sería cuando nos tendríamos que  vestir y que este año nos tocaba representar como era en el siglo XVIII el hospital de San Juan de Dios, el cual da nombre a nuestro instituto. Lo mejor de todo fue cuando nos dijo “  Es voluntario participar o no, pero el que no participe suspende” Nadie dijo que no yo creo que en parte porque nadie quería tener suspensa la asignatura o bien porque nunca en las cinco años que llevamos en el instituto nadie ha comentado que se haya arrepentido de participar.
En un principio, los personajes podíamos elegirlos nosotros pero como solo a un compañero se le ocurrió una idea original, al resto de la clase nos lo asignó Miguel.
A mí me tocó ser enfermera y mi tía me hizo un disfraz que quedó bastante real. Teníamos que ir recogiendo algunos utensilios de barro, barreños y este tipo de cosas para poder poner el patio del claustro en situación del siglo XVIII. Tengo que admitir que el lugar donde representamos era perfecto para la ocasión y que la ropa y todas las cosas que trajeron aquellos que tenían algo que pudiese parecer de la época hicieron que la ambientación quedase muy creíble. Conforme se acercaba el día de las fotos me empecé a poner nerviosa porque cuando nos vi a todos disfrazados por el pasillo fue cuando me di cuenta que  quedaba muy poco tiempo para representar y que podía ser una experiencia bastante buena. En la sesión de fotos nos dijo los defectos de nuestra caracterización para poder corregirlos. Y hablando de fallos, mejor no mencionar lo descoordinados que estábamos las primeras veces que ensayamos la representación: que si a uno se le olvidaba cuando tenía que salir, que si no actuábamos bien… Pero a medida que pasó el tiempo acabó quedando bastante bien. He de decir que en los primeros ensayos como fueron el día antes de representar estuve un poco agobiada porque parecía que no nos iba a salir bien  nunca y que lo íbamos a hacer mal delante de todo el instituto pero no fue así. Los alumnos y profesores quedaron sorprendidos porque este año la representación ha sido mucho más elaborada  que año anteriores y era un especie de obra de teatro porque entre todos hacíamos como una pequeña historia muy cortita pero al fin y al cabo, una historia. La segunda y tercera vez que representamos ya no había nervios y lo disfruté mucho más.
Tras haber participado en la performance tengo que darle la razón a Miguel en el hecho de que es una de las cosas que recordaré durante muchos años porque disfrutamos mucho y es algo que no se hace todos los días.  

Esta es una foto que nos echamos en latín.


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