El comentario
de esta semana trata de nuestra experiencia en la performance. Llevo desde que
entre en 1º de la Eso y siempre me ha parecido divertido porque no es como
hacer una examen de una asignatura, es una representación aunque también he
pensado que cuando llegase a bachillerato no quería hacerlo porque solo el
pensar que nuestra clase fuera la única en ir disfrazada en todo el instituto,
que todos te miren e ir así vestidos todo el día a mi por lo menos me parecía
vergonzoso.
Eso fue exactamente
lo mismo que pensé cuando Miguel nos comentó que en febrero sería cuando nos tendríamos
que vestir y que este año nos tocaba
representar como era en el siglo XVIII el hospital de San Juan de Dios, el cual
da nombre a nuestro instituto. Lo mejor de todo fue cuando nos dijo “ Es voluntario participar o no, pero el que no
participe suspende” Nadie dijo que no yo creo que en parte porque nadie quería
tener suspensa la asignatura o bien porque nunca en las cinco años que llevamos
en el instituto nadie ha comentado que se haya arrepentido de participar.
En un
principio, los personajes podíamos elegirlos nosotros pero como solo a un
compañero se le ocurrió una idea original, al resto de la clase nos lo asignó
Miguel.
A mí me tocó
ser enfermera y mi tía me hizo un disfraz que quedó bastante real. Teníamos que
ir recogiendo algunos utensilios de barro, barreños y este tipo de cosas para
poder poner el patio del claustro en situación del siglo XVIII. Tengo que
admitir que el lugar donde representamos era perfecto para la ocasión y que la
ropa y todas las cosas que trajeron aquellos que tenían algo que pudiese parecer
de la época hicieron que la ambientación quedase muy creíble. Conforme se acercaba
el día de las fotos me empecé a poner nerviosa porque cuando nos vi a todos
disfrazados por el pasillo fue cuando me di cuenta que quedaba muy poco tiempo para representar y que
podía ser una experiencia bastante buena. En la sesión de fotos nos dijo los
defectos de nuestra caracterización para poder corregirlos. Y hablando de
fallos, mejor no mencionar lo descoordinados que estábamos las primeras veces
que ensayamos la representación: que si a uno se le olvidaba cuando tenía que
salir, que si no actuábamos bien… Pero a medida que pasó el tiempo acabó
quedando bastante bien. He de decir que en los primeros ensayos como fueron el
día antes de representar estuve un poco agobiada porque parecía que no nos iba
a salir bien nunca y que lo íbamos a
hacer mal delante de todo el instituto pero no fue así. Los alumnos y
profesores quedaron sorprendidos porque este año la representación ha sido
mucho más elaborada que año anteriores y
era un especie de obra de teatro porque entre todos hacíamos como una pequeña
historia muy cortita pero al fin y al cabo, una historia. La segunda y tercera
vez que representamos ya no había nervios y lo disfruté mucho más.
Tras haber
participado en la performance tengo que darle la razón a Miguel en el hecho de
que es una de las cosas que recordaré durante muchos años porque disfrutamos
mucho y es algo que no se hace todos los días.
Esta es una foto que nos echamos en latín.

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