En la primera
reunión que tuvimos los de Cáritas nos pusieron una diapositiva en la que nos
explicaron en qué consiste Cáritas, cómo se organiza, cuales son sus proyectos
y también nos dijeron de donde provienen sus ingresos para las ayudas, que no
solo son alimentarias, sino que también ofrecen alojamiento si es posible a
familias que lo necesiten. Nos dijeron que los ingresos provienen de los socios
en parte pero sobre todo de las donaciones de las personas que dan dinero todos
los primeros domingos de cada mes y también en ocasiones, Cáritas es ayudada
por los ayuntamientos. Cáritas tiene que recurrir a este tipo de ayudas porque
el estado no da presupuestos ni ayudas económicas.
Uno de los
proyectos en los que se centraron más en explicarnos y en intentar que nosotros
lo eligiésemos para ayudar en Cáritas es el proyecto del “comercio justo”, que
tiene otro nombre más largo pero difícil de recordar. Consiste en vender
productos tanto españoles como extranjeros al precio que tienen en realidad,
por ejemplo, con este proyecto lo que cáritas quiere es que un agricultor reciba
por una lechuga el precio que vale realmente no el precio que recibe cuando el
comprador es una empresa de supermercado por ejemplo. Este proyecto está bien
pensado y se suele aplicar a las artesanías pero surge el problema de que si a
una persona le ponen delante una peonza hecha a mano que cuesta 5€ y otra
peonza pero hecha por una máquina que cuesta 2€, seguramente esa persona compre
la más barata. Y yo pienso que si nos ponemos en un puesto de estos que venden
artesanías, aunque no se vendiese nada ese día seguramente que habríamos
ayudado al dependiente, ya que el hecho de que nosotros estuviésemos allí le
subiría la moral al dependiente y eso le daría más ganas de volver a ponerse a
vender.
No hay comentarios:
Publicar un comentario